La empresa estima que se crearán 450 puestos de trabajo. Las primeras viviendas deberían estar terminadas a comienzos de 2010.
El inicio no fue el mejor para el proyecto que Socovesa tenía planeado en Labranza. Sin embargo, la envergadura de la inversión llevó a los integrantes de la Comisión Regional de Medioambiente (Corema) a analizar la situación en una sesión extraordinaria. Finalmente, los miembros decidieron aprobar el proyecto.
Raúl Molina, Gerente Regional de Socovesa, comenta que Santa María de Labranza costará 100 millones de dólares y se realizará en un plazo de 15 años. El proyecto se desarrollará en varias etapas y contempla viviendas entre las 600 y las mil 500 UF. “Lo hicimos pensando en el tramo de los beneficios anunciados por la Presidenta”, explica Molina.
MANO DE OBRA
El Gerente Regional de Socovesa indica que están en el proceso de obtención del permiso de construcción. “Estimamos que en febrero esté aprobado, para empezar a construir en abril”, añade.
Si se cumple con estos plazos, la región contará con 450 puestos de trabajo mensualmente, durante el tiempo que duren las obras. Molina dice que de ese total, 250 corresponden a puestos de trabajo permanente y los otros a subcontrataciones.
Socovesa pretende construir en total 3 mil 750 viviendas de entre 45 y 85 metros cuadrados. Las de la primera etapa deberían estar terminadas el primer trimestre de 2010.
CARACTERISTICAS
Raúl Molina menciona que Santa María de Labranza es un proyecto innovador por varias razones: “Primero, porque son casas de un alto estándar térmico, pensadas para ahorrar en calefacción.
También el 30 por ciento de ellas se entregarán con estufas a doble cámara. Todo esto para contribuir a la descontaminación”.
Además, el diseño plantea la creación de microbarrios en torno a grandes plazas. “La idea es que los distintos sectores se integren y no se creen ghettos”, indica.
Junto con las plazas, a la entrada de la mini ciudad (como lo han denominado) se han reservado terrenos para instalar servicios públicos como carabineros, bomberos e incluso un templo. En el resto de la superficie se distribuirán espacios para la instalación de colegios y centros comerciales.
IMPACTO POSITIVO
Entre las externalidades positivas, Molina nombra el mejoramiento del estero Botrolhue para evitar la inundación que se produce en la zona cuando se desborda el canal durante el invierno.
Molina sostiene que construirán defensas fluviales que beneficiarán no sólo a los habitantes de la mini ciudad, sino también a los vecinos de los sectores aledaños que sufren con ese problema.
Junto con ello (y un punto muy sensible para la Corema), Socovesa presentó a la Conama un estudio técnico de la capacidad instalada de servicios sanitarios en Labranza, la que indicó la posibilidad de otorgar el servicio a más de 2 mil viviendas nuevas.
“De esta forma con esta capacidad instalada podemos partir con la construcción de 800 viviendas, lo cual podrá satisfacer la demanda de los próximos tres años”, dijo Molina.
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